Las potentes explosiones de petardos y tracas se tornan una experiencia terrorífica, causando fobias y miedos en gran parte de los perros.Esto puede desencadenar problemas de salud importantes para ellos, tanto física como emocionalmente.
¿Y por qué es esto? Ese miedo canino a la pirotecnia
Bueno, la principal razón reside en que los perros oyen mucho mejor que nosotros, su capacidad auditiva supera con creces a la humana, y así las explosiones resuenan más fuertes, más dolorosas. Además, hay otros factores, haciendo esto peor: la falta de costumbre.
Si un perro no se habitúa a ruidos fuertes de manera positiva, cuando socializa (siendo cachorro), podría desarrollar miedo al crecer.
Sensibilidad individual: algunas razas, o algunos perros, son genéticamente más propensos a reaccionar con temor ante los ruidos.
Experiencias traumatizantes: Un susto previo con un petardo, oiga, podría desencadenar un condicionamiento negativo duradero.
Avisos importantes y riesgos El miedo, no es simplemente una emoción fugaz; se manifiesta con un estado de ansiedad agudizada incluyendo temblores, taquicardias, jadeos continuos, babeo excesivo, y pupilas dilatadas. El lenguaje corporal a menudo es tenso, con la cola abajo y el cuerpo encogido. En situaciones muy complicadas, el miedo podría hacer que el perro salga corriendo sin rumbo fijo, elevando la probabilidad de que lo atropellen o que se pierda. Existen casos en que los perros han muerto por afecciones cardíacas o por heridas importantes, tales como quemaduras cuando estaban cerca de la explosión.

Trucos para reducir el estrés
Para blindar a tu mascota, lo crucial es la previsión. Encontrar soluciones el mismo día del festejo generalmente no funciona.
- Crea un lugar seguro para tu perro: Busca un sitio donde tu perro se sienta protegido. Puede ser una habitación que esté dentro de la casa, junto al sofá, debajo de la cama o en su trasportín. Asegúrate de cerrar todas las puertas y ventanas para reducir el ruido y también baja las persianas.
- Acondicionamiento del sitio: Coloca la cama de tu mascota, sus mantas, el agua y los juguetes favoritos en ese refugio “adaptado”. Puedes usar música relajante, la televisión o la radio para disminuir el efecto de los ruidos del exterior.
- Paseos pensando en su bienestar: Evita sacar a tu perro en las horas de mayor actividad pirotécnica, como la medianoche. Opta caminar por lugares tranquilos y horarios donde el bullicio sea mínimo para conseguir su tranquilidad.
- Distracción positiva: Intenta mantener la mente de tu mascota ocupada con cosas, juegos que le gusten, o incluso comida. Pero no lo obligues a jugar si está muy asustado.
- Acompañamiento: No dejes a tu perro solo (esto suele ser lo mas eficaz), haz cosas para llamar su atención y mantén la calma para transmitirle que no hay peligro. Nunca se le debe castigar por su miedo.